Función del tubo de cobre
Excelente conductividad: el cobre es el metal con mejor conductividad excepto la plata, con una resistencia bajísima. Esto minimiza la pérdida de calor resistivo generada por la corriente en la propia bobina, asegurando que la mayor parte de la energía eléctrica se convierta eficientemente en energía magnética en lugar de desperdiciarse en el calentamiento de la bobina.
Canales de refrigeración necesarios: esta es la razón principal por la que se diseñan como 'tubos' en lugar de 'barras sólidas'. Dentro de la tubería de cobre se proporciona agua de refrigeración circulante (normalmente agua desionizada), que puede eliminar eficazmente el calor y garantizar que el serpentín no se ablande, deforme, oxide o dañe debido al sobrecalentamiento, para garantizar un funcionamiento estable, fiable y a largo plazo del equipo.
Efecto piel y espesor de la pared del tubo: la corriente de alta frecuencia tiene un 'efecto piel' obvio, es decir, el flujo superficial del conductor principal de corriente. Por lo tanto, el espesor de la pared del tubo de cobre sólo necesita ser ligeramente mayor que la profundidad de penetración actual bajo esta frecuencia. El uso de material de cobre sólido de pared gruesa no solo es un desperdicio, sino que tampoco favorece la disipación del calor. La estructura tubular no solo garantiza la sección conductora, sino que también logra el ahorro de material y el área de enfriamiento máxima.
Buena conformación y rigidez: el cobre tiene buena ductilidad después del recocido y puede doblarse y enrollarse en bobinas de varias formas complejas (como espiral, forma de U, forma de torta, etc.) para cumplir con los requisitos de diferentes piezas de trabajo (como tubos soldados rectos, costuras circunferenciales, calentamiento local, etc.). Al mismo tiempo, tiene suficiente rigidez para mantener la forma estable bajo la acción del agua de refrigeración y la fuerza electromagnética.